Bajó la mirada mientras las preguntas se agolpaban en su cabeza y con voz tímida logró susurrar lo que ya no podía contener en el pecho: "Que haremos ahora?", le dijo, y las palabras salieron ahogadas entre un mar de lágrimas; él tan sereno como siempre, solo dejo escapar una frase: "dejemos que todo siga su curso, que mas vas a hacer?". Ambos se miraron, ella de verdad no entendía, si aquello lo decía sólo para no demostrar el temor ante lo inminente o más bien porque en realidad no le interesaba.
Se dio la media vuelta y se fue, mientras unas lágrimas se escapaban de sus ojos y rodaban por su mejilla, sentía que lo odiaba, deseaba morir... o por lo menos poder leer su mente, para entender un poco de lo que pasaba por su cabeza; se reprocho a si misma, una y mil veces más que no debía aferrarse a lo que ya no existia y que como siempre estaba sola...
No quizo seguir pensando...
En la noche sonó el teléfono, era él... diciendo un mar de palabras que lograron dibujar una leve sonrisa en su rostro y no supo que creer.
Mientras intentaba dormir, recordó lo que al parecer salio en un momento de ternura: "ahora seremos 4, te diste cuenta de eso?", y dibujo en su mente un campo de flores mirando en aquel instante como 2 nuevas vidas crecian ante sus ojos...
Cerro los ojos y sonrió.
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Máximo Agustín
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